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Libro Abierto/Transcripción Castellana
Temporada 1, Episodio 46
Open Book
Código de producción: 1026-046
Fecha de estreno: 19 de marzo del 2015 (E.U.A)
29 de marzo del 2015 (L.A)
26 de septiembre del 2015 (España)
Créditos
Director: Hye Sung Park (animación)
Elle Michalka (arte)
Ian Jones-Quartey (supervisor)
Escrito por: Hilary Florido
Katie Mitroff
Storyboard por: Hilary Florido
Katie Mitroff
Transcripciones
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"La Vaina de Rosa/Transcripción Castellana"
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Este artículo es una transcripción castellana del episodio "Libro Abierto". Es el cuadragésimo quinto episodio de la primera temporada de Steven Universe.

Sinopsis

Steven y Connie quieren un nuevo final para una serie de libros, así que Steven lleva a Connie a la Habitación de Rosa para cambiarlo.

Personajes

Personajes principales

Personajes menores

Transcripción

(El episodio comienza con Steven leyendo "Destino final", lo termina y cierra el libro)

Steven: (Suspira) Uf...

Connie: Ejem, bueno... ¿Qué te ha parecido el final?

Steven: Hum... Que termina en la página 970.

Connie: Yo pienso que es horrible; (Steven se mira confuso y nervioso) todos los libros anteriores parecían estar desafiando y subvirtiendo la metáfora de las «brujas». (Hace el gesto de las comillas inglesas) Parecían ser conscientes de su postmodernidad, ¿entiendes?

Steven: Hum...

Connie: ¡Pero en el final todo eso da igual! Lisa y su halcón parlanchín, dos rebeldes desafiando las tradiciones de la burocracia mágica, ¡eso me encanta!, y luego el halcón se transforma en humano y se casan. ¡Se olvidan del discurso antiautoritario y describen la tarta de boda durante 50 páginas!

Steven: Sí, esa tarta se merecía unas 20 páginas, no más, ni siquiera llevaba fresas. 

Connie: Seguro que al hacerse tan popular la saga el editor presionó al autor para escribir un final comercial. A diferencia del arte, la vida real no siempre puede romper las cadenas de la autoridad. (Suspira y se sienta en el sofá) O esa es mi teoría al menos.

Steven: Hum...

Connie: (agarra el libro) Estoy defraudada, me he gastado mucho dinero en las ediciones de tapa dura con mapas. (Abre el libro y se ven los mapas).

Steven: Ojalá pudiera escribir un nuevo final. (Steven y Connie se miran con una sonrisa y posteriormente la gema de Steven brilla. Esto abre la puerta del cuarto de Rosa y ellos se acercan con curiosidad) ¡La puerta del templo! ¡Se ha abierto para mí! Ahí puedo hacer lo que quiera. ¡Podría crear un nuevo final!

Connie: (emocionada) ¿En serio? ¡¿Y a qué estamos esperando?! (Agarra a Steven de la mano y entran al cuarto de Rosa)

Steven: (Se para en un punto del cuarto) Hum... (Levanta sus brazos) ¡Tachán! 

Connie: (Mira a los lados) Mola.

Steven: Es el cuarto de mamá, puedo controlarlo. Atenta, quiero que una mini ballenita me la choque con su aleta. (La mini ballenita le choca los cinco, canta y desaparece)

Connie: ¡Alucinante! ¿Cómo funciona?

Steven: El cuarto crea cosas con nubes, puede hacer cualquier cosa.

Connie: ¿Cualquiera? ¿Qué tal Justicia Infinita del cuarto libro? ¡Con mercaderes de miles de tierras vendiendo bienes de culturas del pasado y el futuro! 

Steven: Igual mejor cosas más sencillas, para no sobrecargar el cuarto.

Connie: ¿Y media Justicia Infinita? Oh, sigue siendo infinita... (Piensa) Sencillez... Vale. Bueno, lo importante son los personajes; deberías ser Archimicarus.

Steven: ¡Guay! ¡Cuarto, quiero ser un halcón! (Steven aparece vestido con un traje de halcón, mientras posa delante de un gran fondo de un halcón volando) Oh, sí, tiene que ser sencillito. (desaparece el fondo)

Connie: (Aplaude) ¡Flipante! Vale, me toca. Cuarto... ¡Quiero ser Lisa! (Espera a que suceda algo, tiene los ojos cerrados, pero no sucede nada) ¿Hay que especificar más? No has dado casi detalles del halcón.

Steven: Oh, lo siento... supongo que el cuarto sólo me hace caso a mí, puede que esto no haya sido buena idea.

Connie: Podríamos pedirle una tienda de disfraces.

Steven: ¡Ah, guay! ¡Buena idea! (Alza los brazos) ¡Quiero una tienda de disfraces! (La tienda aparece).

(Connie y Steven se miran emocionados y Connie entra en la tienda)

Connie: (Dentro de la tienda) ¡Guau, pero si tienen de todo! ¡Hasta una túnica para niños! Espera, ¿crees que era roja?

Steven: (le habla desde afuera) Sí, el color del sol al atardecer. 

Connie: El sol se pone negro en las minas, Steven.

Steven: ¿Serás Lisa de joven?

Connie: Bueno, si estamos reinventando todo, quiero ser una Lisa perfecta, con lo mejor de todos los libros, como... ¿Y si nunca hubiera perdido su espada?

Steven: ¡Guau!

Connie: Y la capa y el broche son míticos.

Steven: Claro.

Connie: Y siempre me han gustado las botas de bigotes de dragón del volcán del tercer libro. 

Steven: ¿Te queda mucho?

Connie: Un segundito. 

Steven: ¡Venga, quiero verte! (Connie sale de la tienda de disfraces simultáneamente, lleva un parche y una capa con una capucha, entre otros).

Steven: (Sonrojado) ¡Guau, estás total!

Connie: (Se sonroja) Gracias.

Steven: ¡Venga, a por ello! (Steven y Connie corren mientras ríen)

(La escena cambia a un lugar lejos de la tienda de disfraces)

Steven: Entonces al final de la saga, Lisa y su criatura halcón Archimicarus están en el altar. (Aparece un altar detrás de ellos) Y un cura (Aparece un cura) les va a casar. (La vestimenta de Connie cambia por un vestido de novia y Steven aparece en posición de pedirle la mano) Pero no nos gusta ese final. (Todo lo que ha creado desaparece) En su lugar... Hum... No sé, ¿tú qué quieres?

Connie: Hum... ¿Qué quieres tú?

Steven: Hum... Bueno... yo... yo... ¿Y si te propongo algo diferente, Lisa? ¡Una propuesta de negocio! (Se levanta) Podemos empezar una empresa juntos y vender... vender... ¡muslitos!, y sacar dinero para nuestros camaradas rebeldes.

Connie: ¡Sí, es genial!

(Aparece un carrito de muslitos de pollo)

Steven: Quiero una sombrilla también, por favor, cuarto.

(Aparece una sombrilla encima. Después aparecen Steven y Connie caminando con el carrito. Mientras avanzan van apareciendo casas de aspecto medieval que, una vez las dejan atrás, desaparecen)

Steven: ¡Muslitos! ¡Compra tu muslito rebelde! ¡Muslitos! ¿Crees que podría zamparme uno si soy un halcón?

Connie: Eres un ave de presa.

(Se detienen)

Steven: ¿Y cuál será nuestro siguiente paso como socios laborales?

Connie: Tú mandas.

Steven: ¿Sí? Oh, hum... ¡Darle de comer al pajagarto! (Aparece un pajagarto y llevan el carrito hacia él) Mira al pequeñajo, ¡si parece un rebelde total!

Connie: ¡Guau, del cuarto libro!

(El pajagarto ruge)

Steven: Bueno, sé que vive en la montaña, pero ha venido porque se ha enterado de lo de los muslitos. (Le ofrece uno a Connie) Lisa, ¿harías los honores?

Connie: (Lo coge) Vale. (El animal abre la boca y Connie le mete el muslito, el cual se come entero respondiendo con una cara de satisfacción) ¡Se ha comido los huesos!

Steven: ¡Guay! (Se rasca la cabeza) Parece que el negocio es un éxito...

Connie: Si tú lo dices...

Steven: (La mira extrañado por sus respuestas) Bueno, ¿y ahora qué? ¿No había un montón más de cosas que tenían que ser antiautoritarias y tal?

Connie: Claro.

Steven: Vale... (El pajagarto desaparece y se acercan al carrito) Y... nos... ¿nos detienen las autoridades? (Señala a un punto en el cual aparecen tres caballeros) ¡Porque estamos vendiendo sin permiso y hay leyes! (Aparece un pergamino en las manos del caballero central en el que pone «Leyes - bla bla bla...») ¡Y somos muy jóvenes para conducir un carrito! (Aparece otro pergamino en las manos del caballero de la derecha en el que pone lo mismo más una frase al final) Pero estos son... hum... ¡pavos criados en libertad! ¡Y no obedecen a cualquiera! ¡Y nosotros tampoco! (Mira a Connie) ¿Verdad?

Connie: (Sonriente) Lo que tú quieras.

Steven: ¿En serio? Muy bien, entonces... a ellos... no les mola eso (Se esconde detrás del carrito) ¡y nos atacan! (Aparecen hachas de guerra en las manos de los caballeros, quienes empiezan a avanzar) ¡No nos detendréis! ¡Toma! (Le tira un muslito al del centro, quien ni se inmuta)

(Después, perfectamente coordinados, los caballeros empiezan a dar hachazos al carrito. Steven y Connie se esconden detrás de él)

Steven: (A Connie, intentando darle emoción a la situación) Jolín, esos tipos son duros. ¿Qué hacemos con ellos, eh?

Connie: ¿Qué crees que deberíamos hacer?

Steven: (Se sonroja) Vamos, ¡estoy haciendo lo que puedo! (Señala a los caballeros) ¿Tú cómo quieres que acabe la historia?

Connie: (Sonriendo) ¿Y tú cómo quieres que termine?

Steven: No lo sé. Yo quería hacer esto por ti. Tú nunca has sido así y... (Suspira) No quiero que hagas lo que yo quiero.

Connie: (Pone una expresión de preocupación) Hum... ¿Quieres que yo...? ¿No...? ¿Y qué...? ¿Y qué quieres...?

Steven: Connie, ¿estás bien?

Connie: (Entra en pánico) ¿Quiero lo que tú quieres? ¿Lo que tú quieres? (Empieza a decir «¿quieres?» todo el rato con el mismo tono)

(Se muestra un flashback en la mente de Steven de algunos momentos previos desde que entraron al cuarto)

Steven (En el flashback): Quiero que una mini ballenita me la choque con su aleta. (Aparece la ballenita. Después la escena cambia a otro punto) ¡Quiero una tienda de disfraces! (Aparece la tienda. Después, la escena vuelve a cambiar) ¡Quiero verte! (Connie sale de la tienda de disfraces)

Steven: (Dándose cuenta de lo que pasa) Yo te he creado... ¡Tú no eres Connie! ¡Me he dejado a la verdadera Connie en la tienda de disfraces! Puede estar en cualquier sitio. ¡No, no, no, no, no! ¡Ya está! ¡Se acabó el juego!

(Su traje desaparece y la Connie falsa se calla. Entonces se levanta y, con la mano, va haciendo desaparecer todo lo que ha creado. Al llegar a Connie consigue transformarla en nubes, pero antes de que se esfumen vuelve a tomar su forma)

Steven: ¡¿Por qué no has desaparecido como todo lo demás?!

Connie falsa: (Seria) Me dijiste que no hiciera lo que quieres.

Steven: (Gruñe por la impotencia) ¡¿Dónde está Connie?!

Connie: (A lo lejos, con eco) ¿Steven? ¡Steven!

Steven: ¿Connie? (Se levanta y echa a correr) ¡Connie!, ¿eres tú?

(La Connie falsa le agarra el brazo a Steven)

Steven: ¡Porfa, suéltame! ¡Quiero encontrar a la vedadera Connie!

Connie falsa: Me has dicho que no ha...

Steven: (Interrumpiéndola) ¡Eso da igual! (Se suelta y sigue corriendo) ¡Por favor, no me sigas! ¡No quiero que me sigas! (Sigue corriendo) ¡Carrito! (Pone un carrito de muslitos detrás de él, pero Connie lo salta sin pestañear) ¡Pajagarto! (Aparece un pajagarto debajo de él que empieza a volar. Connie consigue agarrarse a su cola antes de que eche el vuelo y se sube) Connie, ¿puedes oírme?

Connie: (A lo lejos, con su silueta visible) ¿Steven? ¡Steven!

Steven: ¡Connie, ya casi estoy! ¡Sólo un poquito más!

(La Connie falsa le da un empujón, lo tira fuera del animal y lo inmoviliza en el aire)

Steven: ¡Por favor, no te quiero a ti! ¡Quiero a la Connie real!

(Steven cae con brusquedad al suelo y la Connie falsa aterriza suavemente detrás de él)

Connie falsa: Sé lo que realmente quieres. (Se acerca a él llevando un vestido de novia) Sé cómo te sientes de verdad.

Connie: (A lo lejos, corriendo hacia él) ¿Steven? (Llega al lugar vestida de Lisa con otro estilo y se quita la capucha) ¡Ah, Steven, por fin! ¡Aquí estás!

Steven: (Intenta liberarse pero la Connie falsa lo inmoviliza) ¡Ayuda!

(Connie mira a la Connie falsa unos segundos y después se lanza a toda prisa hacia ella. Le da un empujón y consigue mandarla bastante lejos, pero ésta se levanta e intenta atacarla)

Connie: (Saca y blande su espada) ¡Déjale en paz!

(La Connie falsa se parte por la mitad y desaparece. Connie y Steven se miran sonrientes unos segundos, pero después vuelve a aparecer delante de Steven)

Connie falsa: Sé que ella te gusta.

(Steven la mira con preocupación y Connie da un paso al frente mientras levanta su espada)

Connie falsa: Y sé que quieres gustarle tú también. (Se acerca a Connie)

Steven: (A Connie, lloroso) ¡No! ¡No la escuches!

(Connie intenta atacar a su copia falsa con la espada pero ésta desaparece antes de que le golpee. Después aparece encima de Steven)

Connie falsa: Por eso no puedes decirle la verdad. (Le tira de los pelos) ¡Pero quieres! ¡Quieres decírselo!

Steven: ¡No!

Connie: ¡Suéltale! (Corre hacia ella)

Connie falsa: ¡Díselo, Steven!

Steven: Yo...

Connie falsa: ¡Díselo!

Steven: (Se sonroja) ¡Me gustó el final del libro!

(Todos se detienen)

Connie: ¿Qué?

Steven: ¡Yo pensé que era más bonito que Lisa y Archimicarus acabaran juntos al final! ¡Son supermajos entre ellos y me gustó que un hechizo le convirtiera en humano! ¡Y disfruté cada página del pastel de boda! ¡Quería hacer un dibujo y todo! Siento haber fingido que no me gustó, no quería que pensaras mal de mí...

Connie falsa: (Lo suelta y pone una voz tranquila) Así me gusta. (Desaparece)

(Connie se acerca a él)

Steven: ¿Crees que soy peor persona por gustarme el final?

Connie: Claro que no. Yo... Steven, sólo es un libro.

Steven: Pero te gusta un montón.

Connie: Tú me gustas más.

Steven: (Se sonroja) ¿Incluso si me gustó la boda?

Connie: Claro que te gustó la boda. (Sonríe) Eres Steven, te va lo ñoño. (Le ofrece su mano)

(Steven la coge y se levanta. Después ambos salen del cuarto y se dirigen al salón)

Steven: Ahí tienes razón, ¿pero te acuerdas cuando Archimicarus llora en el tercer libro?

Connie: Pensaba que era porque perdían la espada.

Steven: No, Lisa casi se cae al volcán. Estaba preocupado por ello.

Connie: Pero sabía hacer conjuros de hielo. (Se sienta en el sofá)

Steven: Sí, pero Archimicarus no lo sabía. (Se sienta con ella) Hasta los pájaros se enamoran.

Connie: (Sonriendo) Supongo que podría significar eso. (La cámara sube a la habitación de Steven, en cuyo suelo hay un dibujo de Lisa y Archimicarus vestidos de novios. Después un iris en forma de estrella se cierra sobre ellos)

-Fin del episodio-

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